Quiénes somos

Dignidad Migrante es una organización no gubernamental formada por Trabajadores Extranjeros Temporales, quienes año tras año vienen a trabajar legalmente a Canadá desde México, Guatemala, Filipinas, y otros paises de Europa, el Caribe, Centro y Sudamérica.

A pesar de los desafíos asociados con trabajar de diez a dieciséis horas al día, siete días a la semana, y el riesgo de ser incluidos en la lista negra de programas de trabajadores extranjeros temporales en nuestros países de origen, hemos construido nuestra propia organización, inspirada y administrada por trabajadores extranjeros temporales, debido a que no pudimos encontrar una organización existente que nos entendiera, nos respaldara, o que pusiera nuestras voces y necesidades en el centro de su trabajo. Recibimos asistencia de miembros con experiencia que brindan el conocimiento y los recursos necesarios para implementar nuestras iniciativas. Trabajadores canadienses, estudiantes, Primeras Naciones, asociaciones religiosas, grupos artísticos y muchos miembros compasivos del público nos apoyan en nuestras actividades.

En Dignidad Migrante educamos a trabajadores extranjeros temporales y proporcionamos servicios que promueven la autonomía y la autoorganización de los trabajadores. Nuestros esfuerzos colectivos ayudan a resolver los desafíos cotidianos y garantizar que se respeten nuestros derechos y nuestra dignidad. Nos enfocamos principalmente en los Trabajadores Agrícolas Extranjeros Temporales (TFFW por sus siglas en inglés), que representan uno de los sectores laborales más vulnerables en Canadá y que enfrentan discriminación y explotación significativas en sus vidas diarias. Nuestros esfuerzos alcanzan cada año al menos a 2.000 trabajadores y brindan un mínimo de 5.000 servicios gratuitos, que incluyen talleres, traducción y asistencia para acceder a beneficios tales como el seguro de empleo y las pensiones a las que legalmente tienen derecho estos trabajadores.

Esperamos que estos esfuerzos pongan fin a nuestra invisibilidad e impidan que se nos siga tratando como desechables. Esperamos que la solidaridad de los canadienses mejore nuestras condiciones de vida mientras estamos en Canadá, y nos proporcione nuevas habilidades y experiencias para usar cuando regresemos a casa.

Los miembros de Dignidad Migrante trabajan en campos, granjas, invernaderos, jardinería; pero también en restaurantes, para compañías de limpieza, en hipódromos y en construcción. Algunos de nuestros miembros cuidan a niños y ancianos. Dondequiera que trabajemos, estamos comprometidos con la justicia y la dignidad para todos. Nuestro máximo órgano para la toma de decisiones es la Asamblea General de Trabajadores Miembros (AGTM), que se realiza una vez al año. La instancia encargada de dar forma concreta y hacer realidad los acuerdos de la AGTM es el Consejo Ejecutivo de Trabajadores (CET), mismo que nombra Comités de Trabajo (CT), incluidos a quienes tienen la responsabilidad de firmar documentos legales y representar a la organización. Para capacitarnos, traducir y auxiliar en los tramites y servicios a los trabajadores nombramos Asistentes Técnico de Apoyo (ATA).

Nuestros valores

Ayuda Mutua: Estar unidos en las buenas y las malas para darnos una mano los unos a los otros.

Transformación comunitaria: Vivir, actuar y participar comunitariamente para transformarnos mutuamente y crecer como personas, venciendo entre otras cosas el machismo.

Autogestión: Nuestro trabajo colectivo y horizontal dirige a la organización, la sostiene, resuelve los problemas de sus miembros y auxilia a otros trabajadores.

Celebración: La alegría, fiesta, humor y cariño entre nosotros como herramienta de resistencia y sanación a la separación familiar y la vida dura que llevamos en el trabajo.

Convencer no imponer: Para lograr que otros acepten nuestras propuestas, planteamientos y organización, usaremos el convencimiento y renunciamos a imponernos.

Voz colectiva: Promoveremos la unidad y respeto entre hombres y mujeres, así como la resolución pacifica de los conflictos internos en cualquier centro de trabajo. Seremos siempre factor de unidad y coordinación como la expresión de lograr una voz colectiva de los trabajadores, donde hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y obligaciones.

Verdad y honestidad: Como nosotros creemos en la justicia y dignidad para todos y todas, nos comprometemos a no mentir, no traicionar, no ser corruptos y participar voluntariamente sin ambiciones de poder, dinero o fama.

Respetar nuestra palabra. No estamos obligados a hacer lo que no queremos, pero nos ganamos la credibilidad de los demás al cumplir todo aquello a lo que nos comprometemos.